lágrimas

viernes, 27 de julio de 2012


Cuando los sentidos engañan el amor se quiebra como gotas de lluvia que chocan en el pavimento, difícil de conocer la realidad. Hoy me escucho y me pregunto: es bueno el engaño en el que vive él y yo? Después de todo yo no sé nada de su vida y ni de mi vida. Somos errores constantes que se apasionan con un beso y una acaricia en un lugar que se ajena del tiempo y del mundo  pero con una benevolencia que retuerce los huesos y eleva el alma. 

Salgo de esa habitación y la vista se me nubla como si estuviera en una ciudad llena de tempestad y neblina donde la impasibilidad es la fragancia de las tristes pieles que caminan en búsqueda de una vida tranquila. Somos la ruina del pensamiento que desgraciadamente ha acelerado el proceso de palpar al otro. El uno cansado del otro. una torrente de dudas caen en mis manos y no sé como sostenerlas porque el amor no me permitió elegir el bien sino el mal. Y es que cuando el mal invade el descontrol se contenta. 
No sé ya más de esta tortura que he acobijado en mi vida.  Me pierde, lo pierdo.

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